


AXEL ALEJANDRO OCHOA
Soy Rosana Mercedes Barraza, mamá de Axel Alejandro Ochoa. Tengo muchos recuerdos hermosos de mi hijo, por lo que voy a contarles un poco de su historia. Él nació el 5 de abril del año 2004. Fue algo hermoso su nacimiento, ya que él nació con 3,600 kgs y gracias a Dios nació sanito. Junto con su papá, Andrés Ochoa, lo esperamos con muchas ansias y muchas alegrías junto con sus hermanos. No veíamos la hora que él naciera para poder conocerlo, mientras yo estaba en la clínica con él internada. Su papá fue a comprarle un catre de color celeste que había visto hace un tiempo que estaba hermoso que le gustaba para regalarle a Axel.
Y le compro muchos regalitos más y muchas ropitas para cuando a él le dieran el alta. Cuando nos dieron el alta de la clínica fuimos a casa y fue hermoso el recibimiento que nos hicieron mi marido y mis otros hijos más grandes, ya que ellos nos esperaban con mucha ansías. Así fue pasando los meses rodeado de mucho amor y felicidad. Y gracias a Dios, él siempre fue un nene sanito, tomo la teta hasta los dos meses y luego tomo la mamadera. Y cuando lo llevamos a control para que lo vea la pediatra lo encontraban bien gracias a dios estaba bien gordito y fuerte. A los cuatro meses le salió su primer dientito, fue hermoso verlo cuando se sonreía y se veía su primer dientito, y a los cinco meses le di por primera vez manzanita rallada que él al probar le gustó mucho. A los seis meses ya empezó a comer purecito de zapallo. Era muy lindo verlo como comía y se enchastraba. Cuando empezó a gatear andaba para todos lados, teníamos que tener mucho cuidado para que no se golpee y no se lastimara. Cuando empezó a dar sus primeros pasitos fue una alegría enorme para nosotros verlo, ya que siempre tenía su sonrisa en la carita de alegría. Así fue creciendo rápido, y a los cuatro añitos fue a jardín en San justo que vivíamos allá. A los cinco añitos fue a prescolar en el mismo jardín en donde hizo muchos amiguitos. Era hermoso verlo cuando se preparaba para ir al prescolar siempre contento y sonriente. Su primer grado lo hizo en Gregorio de Laferrere por que nos habíamos mudados porque alquilábamos. Después tuvimos la posibilidad de comprar nuestra casita en José C Paz y nos tuvimos que mudar nuevamente. Ahí hizo de segundo grado la primaria hasta el secundario. Él siempre fue muy responsable y buen alumno y con muy buena conducta. A los siete añitos empezó a jugar al fútbol en el club de Renacer de José C Paz categoría 2004, lo cual salió bicampeón y cada vez que él iba a jugar, nosotros sus padres y hermanos lo seguíamos a todos lados que el iba para alentarlo en cada partido que él jugaba. Era emocionante verlo jugar al fútbol con tanta pasión, no le importaba si estaba cansado, pero él no se perdía ni un partido que lo invitaban sus amigos. Él era nuestro ídolo, para nosotros que siempre nos gustó el fútbol igual que a él. También jugó en otros clubes tales como Santa Mónica y SMATA. A los diez años se fue a probar en Vélez Sarfield, en lo cual tuvo que volver a los días para dar la segunda prueba, pero no quiso ir porque le hacía mal viajar. A los 13 años se probó en Estudiantes de Casero y quedó seleccionado. Él estaba súper emocionado que desbordaba la cara de alegría y emoción! Nosotros súper contentos también, que hasta tuvimos que cambiarlo de turno tarde a la mañana para que él pudiera ir a los entrenamientos por qué entrenaban por la tarde. Jugó tres años seguidos y andaba muy bien. Jugó hasta la pandemia, razón por la cual el club se mantuvo cerrado durante todo ese tiempo por precaución para que no se contagiará ningún chico. Cuando pasó la pandemia, él ya estaba trabajando con 14 añitos en casa, ya que se instaló un lavadero de autos. Le iba muy bien, por lo que tenía muchísimos clientes. Gracias a ello, le pudo dar trabajo a muchos chicos del barrio, siendo tan chiquito y responsable porque le gustaba tener su platita sin pedir nada a nadie, ni a nosotros que éramos sus padres nos pedía. Él era un chico muy solidario y siempre estaba pensando en el prójimo. La gran pasión de “Pelu” o “Peluca” como muchos lo conocían, siempre fueron las motos, le encantaban! A pesar de su corto recorrido en este mundo nos dejó una gran enseñanza a todos lo que fuimos afortunados de conocerlo.
Pelu siempre vas a vivir en cada uno que te amamos y vas a estar presente en cada lugar, te llevamos siempre en nuestros corazones




Aclaración: La biografía del personaje es ficticia y es solo modo de ejemplo, al igual que las fotografías, las cuales pertenecen a un banco de imágenes.

AXEL ALEJANDRO OCHOA
Soy Rosana Mercedes Barraza, mamá de Axel Alejandro Ochoa. Tengo muchos recuerdos hermosos de mi hijo, por lo que voy a contarles un poco de su historia. Él nació el 5 de abril del año 2004. Fue algo hermoso su nacimiento, ya que él nació con 3,600 kgs y gracias a Dios nació sanito. Junto con su papá, Andrés Ochoa, lo esperamos con muchas ansias y muchas alegrías junto con sus hermanos. No veíamos la hora que él naciera para poder conocerlo, mientras yo estaba en la clínica con él internada. Su papá fue a comprarle un catre de color celeste que había visto hace un tiempo que estaba hermoso que le gustaba para regalarle a Axel.
Y le compro muchos regalitos más y muchas ropitas para cuando a él le dieran el alta. Cuando nos dieron el alta de la clínica fuimos a casa y fue hermoso el recibimiento que nos hicieron mi marido y mis otros hijos más grandes, ya que ellos nos esperaban con mucha ansías. Así fue pasando los meses rodeado de mucho amor y felicidad. Y gracias a Dios, él siempre fue un nene sanito, tomo la teta hasta los dos meses y luego tomo la mamadera. Y cuando lo llevamos a control para que lo vea la pediatra lo encontraban bien gracias a dios estaba bien gordito y fuerte. A los cuatro meses le salió su primer dientito, fue hermoso verlo cuando se sonreía y se veía su primer dientito, y a los cinco meses le di por primera vez manzanita rallada que él al probar le gustó mucho. A los seis meses ya empezó a comer purecito de zapallo. Era muy lindo verlo como comía y se enchastraba. Cuando empezó a gatear andaba para todos lados, teníamos que tener mucho cuidado para que no se golpee y no se lastimara. Cuando empezó a dar sus primeros pasitos fue una alegría enorme para nosotros verlo, ya que siempre tenía su sonrisa en la carita de alegría. Así fue creciendo rápido, y a los cuatro añitos fue a jardín en San justo que vivíamos allá. A los cinco añitos fue a prescolar en el mismo jardín en donde hizo muchos amiguitos. Era hermoso verlo cuando se preparaba para ir al prescolar siempre contento y sonriente. Su primer grado lo hizo en Gregorio de Laferrere por que nos habíamos mudados porque alquilábamos. Después tuvimos la posibilidad de comprar nuestra casita en José C Paz y nos tuvimos que mudar nuevamente. Ahí hizo de segundo grado la primaria hasta el secundario. Él siempre fue muy responsable y buen alumno y con muy buena conducta. A los siete añitos empezó a jugar al fútbol en el club de Renacer de José C Paz categoría 2004, lo cual salió bicampeón y cada vez que él iba a jugar, nosotros sus padres y hermanos lo seguíamos a todos lados que el iba para alentarlo en cada partido que él jugaba. Era emocionante verlo jugar al fútbol con tanta pasión, no le importaba si estaba cansado, pero él no se perdía ni un partido que lo invitaban sus amigos. Él era nuestro ídolo, para nosotros que siempre nos gustó el fútbol igual que a él. También jugó en otros clubes tales como Santa Mónica y SMATA. A los diez años se fue a probar en Vélez Sarfield, en lo cual tuvo que volver a los días para dar la segunda prueba, pero no quiso ir porque le hacía mal viajar. A los 13 años se probó en Estudiantes de Casero y quedó seleccionado. Él estaba súper emocionado que desbordaba la cara de alegría y emoción! Nosotros súper contentos también, que hasta tuvimos que cambiarlo de turno tarde a la mañana para que él pudiera ir a los entrenamientos por qué entrenaban por la tarde. Jugó tres años seguidos y andaba muy bien. Jugó hasta la pandemia, razón por la cual el club se mantuvo cerrado durante todo ese tiempo por precaución para que no se contagiará ningún chico. Cuando pasó la pandemia, él ya estaba trabajando con 14 añitos en casa, ya que se instaló un lavadero de autos. Le iba muy bien, por lo que tenía muchísimos clientes. Gracias a ello, le pudo dar trabajo a muchos chicos del barrio, siendo tan chiquito y responsable porque le gustaba tener su platita sin pedir nada a nadie, ni a nosotros que éramos sus padres nos pedía. Él era un chico muy solidario y siempre estaba pensando en el prójimo. La gran pasión de “Pelu” o “Peluca” como muchos lo conocían, siempre fueron las motos, le encantaban! A pesar de su corto recorrido en este mundo nos dejó una gran enseñanza a todos lo que fuimos afortunados de conocerlo.
Pelu siempre vas a vivir en cada uno que te amamos y vas a estar presente en cada lugar, te llevamos siempre en nuestros corazones



